El pasado viernes estuve en la Facultad de Derecho de Málaga para visitar a mi profesor John Brebner, director de los Cursos de Derecho Inglés que organizó la Universidad de Málaga durante varios años y a los cuales yo asistí obteniendo cuatro títulos que atesoro como algunos de los que mayor utilidad y conocimientos prácticos me han aportado a lo largo de mi carrera profesional. Parece que fue ayer pero el último de estos títulos fue del año 2019, denominado “Derecho Inglés Profesional”. El advenimiento de la pandemia, con el cierre de los establecimientos de enseñanza y un imperdonable olvido, hicieron que en 2024 todavía no estuviera dicho diploma en alguna carpeta o colgado de alguna pared.
Me alegró comprobar que el profesor sigue incombustible en su tarea docente. John Brebner no es cualquier profesor. No sólo puede acreditar una brillante trayectoria académica y profesional sino que, sobre todo, es alguien que, tras muchos años de ejercicio en el mundo real del Derecho y el Comercio Internacional, disfruta con la enseñanza. Y transmite esa pasión a sus alumnos.
Este año los cursos de Derecho Inglés son bastantes más ambiciosos, proporcionando a los estudiantes del Grado en Derecho, mientras cursan la carrera, una formación paralela que les permitirá conocer en profundidad el Derecho Inglés, alcanzar un nivel C2 de la lengua inglesa, C1/C2 de una tercera lengua (francés, alemán o italiano) y presentarse a los exámenes de admisión organizados por la Law Society para obtener la habilitación como Solicitor y poder ejercer en Inglaterra y Gales. El programa conduciría a la Doble Titulación Profesional Abogado/Solicitor y la acreditación AGL de “Global Lawyer”.
Más información siguiendo este enlace.
Además, los profesionales ya ejercientes -como fue mi caso- pueden seguir los cursos de Derecho Inglés para Profesionales, para adquirir, durante dos años, conocimientos básicos y habilidades relacionadas con el Derecho inglés y, para aquellos que lo deseen, la preparación específica para las dos partes del Solicitors Qualifying Examination (SQE)1 y SQE2), durante el año siguiente.
Más información en este enlace.
Con independencia de la titulación y del valor que se les quiera otorgar a los diplomas (yo tengo muchos y muy caros y no me han servido para nada) quiero resaltar algunos de los beneficios que estos cursos durante cuatro años me ha reportado:
- Poder hablar con corrección el inglés profesional y obtener un certificado C1, aun siendo yo una absoluta calamidad para los idiomas.
- Comprender el sistema jurídico anglosajón y particularmente el del Common Law and Equity Law.
- Interrelacionar los sistemas jurídicos, extrayendo, al menos desde un punto de vista filosófico, lo mejor de cada uno.
- Implementar en mi día a día la práctica y códigos de los letrados británicos. Siempre hay que extraer lo mejor de cada casa. Creerse el ombligo del mundo nos empequeñece.
- Y sobre todo, entender completamente la película Testigo de Cargo (Witness for the Prosecution), del gran Billy Wilder, que fue la que me impulsó a estudiar Derecho y ser abogado penalista, como Charles Laughton.
Más allá de los conocimientos que puedan concentrarse en estos cursos, es un verdadero privilegio que los imparta una auténtica institución como John Brebner. Un ejemplo para todos. No he podido dejar de escribir estas líneas.


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